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Michele Najlis,
Granada, Nicaragua
Yo, mujer
Yo, mujer, terca habitante del planeta veo llegar el día en que el otoño bese feliz la primavera. Espero la vendimia de mi sangre. Veo tomarse ocres las verdes hojas de mis manos. Siento crecer la vida que sembré con loco amor e insensatas alegrías, mientras fueron pasando, uno a uno, soles, constelaciones y planetas.
Aprendí a pronunciar los nombres de mis hijos que me fueron revelados poco a poco cuando ellos eran apenas dulces astronautas de mi vientre.
Conocí los secretos de la vida. Bebí con avidez rachas de viento, embriagué mi piel con la salobre espuma dorada por el sol. Conocí la tormenta en el océano la perfecta oposición de los astros sobre el mar, y sentí la pequeñez indómita de este cuerpo que ocupa apenas un fragmento del tiempo y del espacio.
Yo, mujer, terca habitante del planeta he dejado mi huella amorosa en la nube que pasa ligera.
Ahora espero, gratia plena, el día en que el otoño bese feliz la primavera para compartir gozosa este jugo fermentado que es ahora mi sangre.
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